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dinamcorporal

 

La dinámica corporal

en el asesoramiento y la terapia sexual

Manuel Lucas Matheu

(Parte de los apuntes para la asignatura Corporalidad y Sexología, de la Licenciatura en Sexología)

¡De uso interno!

 

 

La sexología y la dinámica corporal

Hay quién puede tener la pretensión de aprender a jugar al tenis leyendo un manual, pero la mayoría veríamos esto ridículo, porque asumimos que un manual de tenis solo puede servir de ligera orientación para quién no puede costearse un profesor, y que lo fundamental es pasar muchas horas en una pista entrenando y jugando. En cambio son muchas las personas que pretenden descubrir los secretos de la sexualidad y convertirse en expertos conductores de encuentros sexuales, leyendo un manual. Por otro lado para ganar un partido de tenis todos sabemos que no solamente basta con conocer los fallos y habilidades del contrario, sino que es necesario desarrollar las propias capacidades para manejar la raqueta y dirigir la pelota hacia lugares adecuados, de tal forma que bote dentro de los límites reglamentarios y a la vez le resulte difícil o imposible devolverla al contrario. Y sin embargo, la mayoría de los aspirantes a convertirse en expertos “amantes” están obsesionados fundamentalmente en la búsqueda de los secretos y resortes de placer del otro, olvidándose en muchas ocasiones de sus propias necesidades y capacidades.

El cuerpo es el objetivo, pero solo el ajeno, quedando el propio postergado y abandonado. Entendiendo, claro está, que jugar al tenis no es lo mismo que una relación sexual, el ejemplo puede poner de manifiesto las contradicciones que inundan nuestra visión sobre las relaciones sexuales, nuestros esquemas de actividad sexual, y también nuestra concepción y práctica de la educación sexual y de la terapia sexual. ¿Resulta congruente intentar resolver los problemas sexuales de los demás, cuando uno no es capaz de resolver los propios?. Hay quién responde que para ser médico no es necesario ni posible haber padecido todas las enfermedades, ni estar totalmente libre de padecerlas. Tampoco a un terapeuta sexual se le debería exigir eso. Pero sí conocer a fondo el principal material con el que ha de trabajar: el cuerpo. Cuerpo profundamente entrelazado con la mente, aunque no siempre armonizado con ella. ¿Resulta congruente intentar enseñar a los demás a disfrutar de la sexualidad, cuando uno mismo no está capacitado para hacerlo?. Sería como un profesor de natación que no supiese nadar.

Esto a pesar de que no todos están de acuerdo, y habiendo estado siempre abiertos a su debate, para nosotros es tremendamente claro y evidente. Siempre nos ha llamado la atención que un número importante de personas, que quieren saber y aprender, e incluso enseñar, sobre educación sexual, rechazan cualquier trabajo en el que su cuerpo tenga que tomar parte. Este rechazo unas veces es claro y otras más o menos solapado, con excusas y defensas ajenas a la verdadera causa del rechazo: los miedos. Entre muchos, destaca el miedo más o menos consciente a descubrir ante uno mismo y ante los demás las propias incapacidades corporales. No solamente los posibles defectos estéticos y funcionales, sino la inutilidad generalizada para sentir, para expresarse, para comunicarse, para usar la propia energía y jugar con ella, etc. Con relación a todo esto la sexología ha pasado por diferentes etapas y modas.

Desde aquel “tóqueme por favor”, de los tiempos de la llamada “revolución sexual”, hasta una sequía casi total en la actualidad, producida no solamente por las circunstancias sociológicas actuales, sino también por las dificultades que los miedos y rechazos, que todos en mayor o menor grado tenemos, producen. Seguimos convencidos que la dinámica corporal es un área de conocimiento imprescindible para la formación de un sexólogo, y que cuando falta, esta formación queda bastante coja y mermada.

Introducción a la dinámica corporal

En nuestra cultura, los cuerpos a la vez que han ido creciendo en peso y estatura, han empequeñecido en capacidades sensoriales y expresivas. Las tensiones del vivir cotidiano se transforman en tensiones musculares y en bloqueos. Las experiencias tempranas frustrantes de la necesidad comunicativa innata, van empobreciendo la sensibilidad, la flexibilidad y la expresividad, y encorsetando el flujo de la energía corporal. Poco a poco, los movimientos cada vez son más estereotipados. La creación de movimientos se hace difícil. La piel se va insensibilizando. Y en suma, se van atrofiando las capacidades para expresarse, para sentir, para sentirse, para abandonarse a las sensaciones, para jugar con la propia energía, y por tanto para comunicarse.

Todo esto proporciona una enorme resistencia para comenzar a trabajar con el propio cuerpo, porque se presiente como una dura y difícil tarea. La búsqueda de las vibraciones perdidas, la recuperación de los espacios internos y externos, la superación de la inflexibilidad, de la rigidez, del “no puedo” y del “no debo”, y el aprendizaje de la armonía y del ritmo, resulta un objetivo demasiado comprometido y aparentemente inalcanzable. Por eso es muy importante que el trabajo en dinámica corporal tenga una adecuada introducción, ya que si logramos vencer los primeros miedos y las primeras resistencias y recelos, habremos dado un paso de gigante, porque una gran cantidad de fracasos y abandonos en dinámica corporal ocurren en esta fase inicial.

¿Qué pretende la dinámica corporal?

Recobrar o enriquecer el dinamismo profundo de la persona, penetrando en un mundo casi olvidado o perdido por los hábitos estereotipados de una cultura represora del cuerpo, sus vivencias, su expresión, su energía y su sensibilidad.

 ¿Qué áreas de la dinámica corporal son fundamentales trabajar?

·       Expresión Corporal

·   Relajación

·   Bioenergética

·   Sensibilización corporal

 

 EXPRESIÓN CORPORAL

¿Qué es la expresión corporal?

Fue Jacques Copeau el primero en emplear este término Bertrand y Dumont en 1968 se plantean la transformación de toda técnica del cuerpo en expresión corporal. La expresión corporal es lenguaje del cuerpo. En este el cuerpo es el mensaje. La expresión corporal se da siempre en relación con uno mismo y con los demás, y también con el entorno. Sus contenidos y técnicas están tomados de los campos más dispares: danza, mimo, psicomotricidad, teatro, etc.

¿Cuáles son las distintas formas de expresión corporal?

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Especular: su objetivo es el espectáculo (ballet, danza, mimo)

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No habitual: vivenciar lo no habitual del cuerpo

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Cotidiana: capacitarse para expresarse mejor en la vida cotidiana

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Centrada en sí mismo

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Centrada en la relación dual

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Centrada en el grupo

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De formación

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De terapia

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Lúdica

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De encuentro

 ¿Cuáles son los distintos aspectos que se trabajan en  expresión corporal?

El esquema corporal

El esclarecimiento de un diálogo consigo mismo a nivel del esquema corporal, para ir reconociendo las diferentes partes del propio cuerpo, y las relaciones de unas con otras para así formar una imagen dinámica del cuerpo en sus diferentes posiciones, desplazamientos, potencialidades. La capacidad de percepción del propio cuerpo es fundamental desarrollarla. La cultura en que vivimos nos hace perder la conciencia de lo que es nuestro cuerpo y el dinamismo que lo habita. Al no conocer más que su simple apariencia lo hemos reducido a un simple instrumento de supervivencia.

Este reconocimiento del propio cuerpo sería el primer nivel de trabajo en expresión corporal. La ausencia de un esquema corporal y la incapacidad para percibir el propio cuerpo, constituyen las bases fundamentales de las dificultades para sentir y recibir sensaciones. Y como sabemos esto es consustancial con las vivencias sexuales.

La relación con el espacio

La vivencia del cuerpo se tiene siempre en relación con el espacio. A través de nuestro cuerpo nos vemos determinados sin cesar en las situaciones espacio-temporales en que nos encontramos. “El espacio es la vivencia del dónde. Orientación, polaridad, envoltura, son fenómenos derivados de él, ligados a mi presencia” (Merleau-Ponty). La vivencia del cuerpo en relación con el espacio que lo rodea ayuda a la conformación del esquema corporal, mediante las impresiones sensoriales propioceptivas (horizontalidad, verticalidad, peso, posturas, equilibrio, etc.). El espacio marca los límites de nuestro cuerpo y dónde comienza uno, termina otro. La capacidad de sensopercepción del mundo exterior que nos rodea es en realidad la base previa para despertar nuestros sentidos a todas las sensaciones extracorpóreas. Todos sabemos la importancia que para la sexualidad animal tienen los olores, los colores, los sonidos, los sabores y las sensaciones táctiles. En el ser humano a pesar de que a veces esto pueda parecer adormecido y poco ostensible, tiene tanta o más importancia que en otras especies. Quizás la capacidad de percepción esté mucho más desarrollada en algunos animales, pero siempre polarizada hacia uno o dos de estos sentidos. El ser humano en cambio, es capaz de usar y disfrutar de todos y cada uno de ellos. Solo resta desarrollar y rescatar estas potencialidades. 

La relación con los demás

Al conocimiento del propio cuerpo se llega también a través del cuerpo del otro. La expresión corporal se da siempre en relación con su medio, como ya hemos visto, y con los otros individuos. La comunicación interpersonal es corporal. Los mensajes se originan y se reciben en el cuerpo. Aunque no podemos decir que la expresión es siempre comunicación, al menos intencional, si podemos decir que la comunicación es siempre expresión. El desarrollo de la autoexpresión en cuanto a las relaciones con los otros favorece la comunicación, así como el desarrollo de las relaciones intergrupales e intragrupales. El trabajo individual va dando paso al trabajo en grupo. El acuerdo, la simultaneidad, el ritmo vivido colectivamente, así como la verbalización de las experiencias, facilitan la relación con los demás. Creemos obvio decir que la percepción del cuerpo del otro es una capacidad que es totalmente imprescindible desarrollar para mejorar las relaciones sexuales. Nos perdemos tantas oportunidades de goce, por nuestra imposibilidad de captar los mensajes, las vibraciones, la textura del cuerpo que tenemos a nuestro lado, como tantas otras de hacer gozar a ese cuerpo por las mismas razones.

La movilización del cuerpo

El principal nivel de trabajo de la expresión corporal es la movilización del cuerpo, más allá de los movimientos reglamentados de la vida cotidiana. No se trata de una movilización sin más, sino una movilización vivenciada, una movilización que provoque la expansión del individuo, rompiendo barreras y bloqueos, atendiendo al propio gesto, al propio sonido, etc, haciéndole recuperar la plasticidad perdida.

El movimiento acompañado de la conciencia de cómo sucede y cómo repercute en cada una de las partes del cuerpo, supone una especie de renacimiento de éste consigo mismo, en su propio dinamismo. Un cuerpo rígido, bloqueado, de movimientos estereotipados y torpes, es un cuerpo mucho más incapacitado para el placer, que un cuerpo con su propio dinamismo, flexible, ágil, desbloqueado y con facilidad para vivenciar los propios movimientos. Muchos sexólogos ponen un énfasis especial en los movimientos pélvicos o en la ejercitación de ciertos músculos del área genital. Pero esto puede resultar hasta grotesco en un individuo que tenga al mínimo su plasticidad y armonía corporal. En una relación sexual ha de participar todo el ser del individuo, y por tanto su cuerpo de forma global. Es artificioso y engañoso desligar alguna de sus partes, aunque estas participen en mayor grado.

El ritmo

El sentido del ritmo es una capacidad que desarrollada aumenta la armonía en nuestra vivencia corporal. Interiorizar el ritmo, antes de reproducirlo, es fundamental para la participación en éste, de todo nuestro ser. Es importante romper con todos los estereotipos que nos hacen caer en el dominio de ritmos cadentes y rígidos. Se trabajan las disociaciones, los contra-ritmos, los doblamientos, los desdoblamientos, etc. Una de las causas principales de fracaso en las relaciones sexuales reside en fallos del ritmo corporal. Cuantas veces hemos oído decir que el ritmo diferente entre el hombre y la mujer, puede provocar disfunciones sexuales. Para nosotros, esta diferencia de ritmo no está muy clara. Creemos que es más claro que la ausencia del sentido del ritmo, ya sea en el hombre o en la mujer, la incapacidad para interiorizarlo y para percibir el ritmo del otro, y por tanto para simultanearlo y vivirlo compartiéndolo y adaptándolo, sí es determinante para estos problemas. Mucho más que esas posibles diferencias sexuales del ritmo, que si existen, son fácilmente salvables. Es fundamental romper con ritmos estereotipados y cadentes, y potenciar la vivenciación del propio ritmo y el del otro.

El gesto

Por medio del gesto se transmiten mensajes de una gran fuerza expresiva. El gesto es el del rostro y también el de las manos y el de todo el cuerpo, cuando nace desde dentro. Su fuerza expresiva está en poner en juego a toda la persona. La capacidad expresiva del hombre no se debe solamente a la aparición del lenguaje, sino al enriquecimiento de la potencialidad gestual. Culturalmente el predominio del lenguaje verbal sobre el gesto es un hecho, pero en la realidad la parte visible de un mensaje es cuando menos tan importante como la audible. Las palabras han sido sobreestimadas en exceso en nuestra cultura. Y a veces son empleadas cuando falta todo lo demás. El gesto y la palabra se complementan y se enriquecen mutuamente; incluso podemos incluir la palabra como un gesto más. Lo que ocurre es que para mitigar la educación, fundamentalmente verbalista, de nuestra cultura, la expresión corporal incide en los aspectos no verbales de la comunicación. Con una sola mirada, con un gesto, con la expresividad corporal, se pueden trasmitir mensajes, que quizás para verbalizarlos no tendríamos suficientes palabras. De esto todos sabemos más de lo que creemos saber.

El galanteo está lleno, tanto en el hombre como en la mujer, de señales y mensajes, destinados a atraer al otro, que todos sabemos interpretar con más o menos fidelidad. Estos mensajes siguen unas pautas, de las cuales algunas parecen ser comunes en todas las partes del mundo. El etólogo vienés I. Eibl-Eibesfedt, después de estudiar el galanteo de seis culturas diferentes, así como el psicólogo Adam Kedon, después de un análisis pormenorizado del galanteo humano, han comprobado esto. Y además, que algunos de estos rasgos universales pueden verse también en animales. Parece que hay un determinismo filogenético en algunos de nuestros gestos y por supuesto que otros tienen una clara influencia cultural. Pero toda nuestra expresividad gestual padece un bloqueo crónico en nuestra civilización, poco amiga de demasiadas concesiones a la exteriorización de pulsiones, emociones y sentimientos, y mucho menos a los sexuales. Trabajar el aspecto gestual puede aumentar el poder de atracción sobre los demás, así como la capacidad de comunicación interpersonal, en su faceta no verbal. No es necesario insistir en la importancia que ambas tienen en la sexualidad.

La creatividad

La  primera fuente de la creatividad es la expresión corporal. Esta consiste fundamentalmente en la posibilidad que se ofrece al cuerpo de elaborar formas expresivas que cobran significación por sí mismas. Esto consigue por medio de la espontaneidad y la improvisación. El acto creativo está lleno de espontaneidad y originalidad. A medida que se adquiere espontaneidad se va desarrollando la creatividad. La reiteración, los esquemas predeterminados y la falta de imaginación suponen la mediocridad de la sexualidad. Y estamos convencidos de que esta mediocridad, en la que todos caemos con gran facilidad, es el principal enemigo de las relaciones sexuales. La creatividad corporal potenciada por el desarrollo de todos los demás aspectos de la expresión corporal, enriquece a su vez a estos, llenándolos de espontaneidad y originalidad. Esta capacidad creativa es el mejor remedio contra el aburrimiento y la rutina de la relación sexual.

 

LA RELAJACIÓN

¿Cuáles son los diferentes tipos de relajación?

Sugestiva

La relajación de tipo sugestivo puede sernos muy útil, utilizando la forma menos complicada, huyendo de la hipnosis o el mesmerismo, y limitándonos a sugerir recreaciones en situaciones relajantes, situando al individuo en escenarios imaginarios, que le induzcan a encontrarse bien y relajarse. Este tipo de relajación viene bien para grupos de educación o asesoramiento sexual, en los que queramos introducir algún aspecto de dinámica corporal.

Muscular

La relajación de tipo muscular es posiblemente la más útil en la dinámica corporal aplicada a la práctica sexológica, porque es relativamente sencilla de aplicar, ya que no necesita especial capacidad de concentración como en la de tipo sugestivo, ni conocimientos previos, como en la de tipo respiratorio. Se basa fundamentalmente en aprender a contraer y relajar músculos o grupos musculares. Puede usarse desde un enfoque paradójico en terapia sexual. Es decir, prescribir el síntoma, poniendo aún más tensos los músculos de lo que ya están, para luego relajarlos.

Esta técnica muscular es muy útil por ejemplo en el vaginismo. Además, cuando trabajamos sobre diferentes músculos o grupos musculares, contribuimos también a una mayor concienciación del esquema corporal

Respiratoria 

Tiene la dificultad de ser necesario un cierto grado de conocimiento de las técnicas respiratorias. Intentar una relajación de tipo respiratorio con alguien que no se ha entrenado previamente en estas técnicas puede ser no solamente ineficaz sino incluso contraproducente. No obstante, con este entrenamiento previo, puede sernos muy útil profundizar en este tipo de relajación, sobre todo en terapia sexual.

 

BIOENERGÉTICA

¿Qué es la bioenergética?

La bioenergética considera al hombre como un eslabón más de la cadena cósmica aunque lo distingue de los demás seres vivos por su compleja organización neurológica y los elaborados procesos que su mente realiza. El principio básico del trabajo en bioenergética es la energía. Según Wilhelm Reich la energía básica de la naturaleza no es eléctrica, y a su cantidad mínima o quantum, lo llamó orgón, el cual estaría presente en el cosmos y en los seres vivos. De todas formas sea de la naturaleza que sea, esta energía se manifiesta en todos los seres vivos con una fuerza que los mueve y que organiza todas sus estructuras. El origen de esta energía provienen de la respiración y de la alimentación. Hay unos procesos de carga y descarga energética en todo organismo vivo, que mantienen a este equilibrio. La saturación o la escasez puede producir problemas. En el ser humano es necesario que la carga y descarga de energía funcione en unidad y acoplamiento en los procesos corporales y emocionales. Las técnicas de bioenergética trabajan esa carga y descarga por medio de la respiración, la voz, el enraizamiento en la tierra, la vibración y la movilidad, el autodominio y la autoexpresión, la liberación de las emociones y sentimientos reprimidos, y la sexualidad. Según la bioenergética cuando la persona equiparada en el balance de energías, logra la armonía, aumentando su capacidad para el placer y la satisfacción.

Cuando este equilibrio se rompe se producirán tensiones crónicas, bloqueos de la expresión y de las sensaciones y alteraciones de la respiración, de la movilidad e incluso de la forma corporal, todo lo cual mantendrá modelos de comportamiento y de vida neuróticos. Por eso, si incidimos sobre el desequilibrio crónico que el ser humano civilizado en la cultura occidental sufre en el balance de su energía libidinal, mejoraremos ostensiblemente su situación. Pensamos que la bioenergética puede ser muy útil a los sexólogos, sobre todo para el trabajo en terapia. Pero la bioenergética es especialmente problemática cuando no se maneja bien. Aquí se ha de tener en cuenta aquello de no llamar a los brujos sin tener el talismán. Y esto es precisamente porque estamos manipulando una energía que en nuestra cultura se encuentra muy bloqueada, y por tanto la posibilidad de desbocamiento de ésta es mucho mayor. Hemos visto bastantes situaciones comprometidas, por una mala utilización de las técnicas bioenergéticas.

El nacimiento de la bioenergética

Cuando Wilhelm Reich escribe “La Función del Orgasmo”, estaba poniendo los cimientos de todas las teorías de terapia bioenergética posteriores. Surge así un modelo de terapia que combina las energías corporales y las caracterológicas y que se concretan en la vegetoterapia. Más tarde, cuando emigra a Estados Unidos, desarrolla su teoría del orgón y comienza su época de orgonterapia. Después, los seguidores y alumnos de Reich se inclinarán por una u otra etapa de su maestro. Los más destacados entre ellos han sido John C. Pierrakos y Alexander Lowen, fundadores del Instituto de Análisis Bioenergético.

En 1956, en Nueva York. El más conocido y el que más ha contribuido a la difusión de las técnicas bioenergéticas es Lowen. Lowen fue discípulo directo de Reich con el cual realizó su análisis personal. Después de muerto Reich, en la prisión de Lewesturg, en la que estaba encarcelado después de un proceso judicial por no acatar las órdenes de la Administración Americana de Alimentos y Medicinas, Lowen comienza una nueva terapia personal con su colega Pierrakos durante tres años. Durante esta terapia surgen y se desarrollan los principales ejercicios bioenergéticos, que fundamentalmente se realizan de pie, a diferencia de los ejercicios reichanos de la vegetoterapia, que se realizan en la postura típica psicoanalítica del diván.

El libro básico de Lowen es “Bioenergética”, publicado en 1975. En el cuenta sus relaciones con Reich y cómo emprendió el camino de la terapia analítica bioenergética. Después habla del concepto de energía y de la importancia del lenguaje del cuerpo. Por último describe pormenorizadamente todas las técnicas propias de la terapia bioenergética. 

¿Cuáles son los distintos aspectos que se trabajan en bioenergética?

Enraizamiento

Estar en contacto con la tierra es lo opuesto a la actitud de estar “colgado” fuera de la realidad. Estar enraizado en la tierra es otra forma de decir que una persona tiene sus pies en el suelo. El contacto con el suelo representa un contacto individual con las realidades básicas de su existencia. Es muy frecuente estar “colgados” de nuestras fantasías e ilusiones, y de la realidad. Estar plantados, asentados sobre los pies, es uno de los conceptos típicos de la terapia bioenergética. El fin de estos ejercicios es aprender a estar sobre los pies y no solo sobre las piernas, cargando energéticamente la parte inferior del cuerpo, lo cual está en íntima relación con la energía sexual. Todos pensamos que tenemos los pies sobre la tierra. Esto es verdad mecánicamente hablando, pero ese contacto no es de sentimientos ni de energía.

Según Lowen, el asentamiento tiene la misma función en el sistema energético del organismo que en un circuito eléctrico de alta tensión. El contacto con la tierra proporciona una válvula de seguridad para descargar el exceso de excitación y de acumulación de carga energética. Dice la bioenergética que física y emocionalmente la dirección descendente es el camino al placer que proporciona el desahogo o la descarga, y es el camino a la satisfacción sexual. Las personas que tienen dificultades para descender están bloqueadas en cuanto a su capacidad de abandono total a la descarga sexual y dejan de experimentar una plena satisfacción orgásmica. El enraizamiento con la tierra identifica a la persona con su cuerpo, haciéndola consciente de su sexualidad y orientándola hacia el placer, cualidades de las que carece una persona que está “colgada” en el aire.

Respiración

Una de las principales vías para la obtención de energía en el cuerpo humano es la respiración. No creemos que sea necesario insistir en ello. Los animales y los niños pequeños suelen respirar correctamente, si no padecen ninguna alteración orgánica. Sin embargo los adultos, con sus conflictos emocionales y sus frecuentes tensiones crónicas, suelen alterar los modelos respiratorios naturales. Todos sabemos que la respiración se altera con las emociones. En un modelo de respiración relajada, el diafragma se contrae y desciende, permitiendo a los pulmones expandirse hacia abajo, mientras se llenan de aire. Al mismo tiempo la caja torácica se expande hacia fuera. De esta forma entra una cantidad máxima de aire con un esfuerzo mínimo. La espiración en una persona tensa, que teme abandonarse, suele ser muy pobre, porque incluso después de una espiración forzada, permanece con el tórax inflado (según los bioenergéticos, por el miedo a no ser capaz de obtener suficiente aire). El pecho inflado guarda una gran reserva de aire como medida de seguridad. En general la respiración de las personas tensas es la típica respiración superficial, con el pecho rígido y escasos movimientos abdominales.

En bioenergética, la respiración se practica por la boca, y muy frecuentemente se entremezcla con sonidos o se dejan libres los resuellos que ella produce. Es básica en la práctica de todos los ejercicios y posturas bioenergéticas. Decía que la respiración se altera con las emociones. De la misma forma, si alteramos voluntariamente la respiración, también podemos alterar nuestro estado emocional. Por otro lado decía que una de las principales vías de aporte energético para nuestro organismo, es la respiración. Cuando estamos muy emocionados, y por tanto sobrecargados de energía, suspiramos. Suspirar es una respuesta al acto de contener inconscientemente el aliento, dejándolo escapar bruscamente, para descargar el exceso de energía. A diferencia del acto de suspirar, que implica dejar salir el aire, el de bostezar implica tomar aire. Es un signo de que estamos cansados o con sueño, y ocurre cuando nuestra energía necesita reabastecerse. También es una señal de aburrimiento, que implica también baja energía.

La puesta en marcha y el posterior desarrollo de la respuesta sexual, depende en gran medida del estado emocional del individuo. Las alteraciones emocionales pueden influir fuertemente en esta respuesta sexual. Por eso, si aprendemos a manejar la respiración, también podemos influir con ella en nuestra respuesta sexual, teniendo más control sobre ésta y pudiendo mejorarla. El desahogo sexual es fundamentalmente una descarga de energía. Si la respiración nos sirve para cargar y descargar energía, es claro que este desahogo será mucho más efectivo con el control eficaz de la respiración. La respiración, como instrumento para potenciar el placer sexual y el orgasmo es mucho más valioso que lo que la mayoría de las personas puede suponer.

Vibración

Un cuerpo vivo está en un constante estado de vibración y movimiento. Si observamos a un niño dormido notaremos suaves temblores que cruzan la superficie de su cuerpo. Los adultos también experimentan estas vibraciones. Tiemblan a causa de la ira, se estremecen con el miedo y con el amor. Un cuerpo vibra y se mueve naturalmente. Conforme este cuerpo envejece se va tornando más estático, hasta que se llega a la completa inmovilidad de la muerte. La pérdida prematura de vibración y movilidad puede ocurrir de forma patológica, como es el caso de los estados depresivos. En la persona sana los movimientos voluntarios e involuntarios están coordinados armoniosamente. En bioenergética el objetivo es mantener las vibraciones como un suave y constante susurro, al mismo tiempo que la excitación va creciendo y la tensión disminuye, con el fin de aumentar la capacidad para el placer. Cuando las vibraciones atraviesan todo el cuerpo, la persona se siente conectada e integrada. El placer de encontrarse plenamente vivo se basa en el estado vibratorio del cuerpo, según la bioenergética. Este placer se percibe en la completa expansión pulsatoria y en la contracción del organismo y de los sistemas de órganos que lo componen. Se experimenta en forma de sensaciones que fluyen a través del cuerpo y reflejan las corrientes de excitación. Dicen los bioenergéticos que es como una dulce sensación en la que se funden un deseo sexual, un instante de intuición, un anhelo de intimidad y contacto, y un estremecimiento de emoción.

La actividad vibratoria es una manifestación de la movilidad inherente al organismo, que es también responsable de las acciones espontáneas, desahogos emocionales y funcionamiento interno. Todo esto, no es necesario insistir, está íntimamente ligado a la sexualidad, sobre todo a la excitación y al orgasmo. El resultado final del trabajo en este apartado es que la persona se ancla firmemente en el cuerpo, identificándose con él  y acompañando sin miedo sus respuestas involuntarias, de forma que sus movimientos y conducta tienen un alto grado de espontaneidad y armonía. La vibración del cuerpo permite al individuo vivir mejor su sexualidad.

La capacidad de abandonarse

En nuestra cultura nos enseñan a controlar excesivamente nuestro cuerpo y todo lo que le concierne. También nos enseñan a desconfiar de los demás. Todo ello contribuye a la escasa capacidad que solemos tener para dejar a nuestro propio cuerpo actuar de forma espontánea y también para ponernos confiadamente en manos de los demás. La capacidad de abandonarse a las sensaciones y a las reacciones de nuestro cuerpo es fundamental para las vivencias sexuales. Y también para profundizar en otros aspectos de la bioenergética, como la vibración y los anillos corporales. Por otro lado la capacidad de abandonarse en el otro, es básica para la relación sexual. El exceso de control, impide sentir, recibir, comunicarse y disfrutar de la relación sexual.

El miedo a perder el control sobre nuestro cuerpo nos impide muchas veces abandonarnos a las sensaciones, a los estímulos y a la persona que tenemos al lado. Esto está muy relacionado con la ansiedad de caerse, con el miedo a ahogarse y con el miedo a caer dormido. La ansiedad de caerse suele ir asociada con el miedo a las alturas, y a cualquier situación que pueda provocar la sensación de caer en el cuerpo, tal como “caer en el amor”. Siempre, cuando una persona es capaz de abandonarse, la sensación consiguiente es la de placer. Es lo que ocurre cuando se cae dormido, cuando se cae en el amor, cuando se produce un abandono a las sensaciones, destensando y relajando el cuerpo. Por todo esto en bioenergética se realizan ejercicios de caída y de subida, y ejercicios de abandono. El miedo a abandonarse tiene clara conexión con el miedo a rendirse a las emociones sexuales y con el miedo a caer en las manos del otro.

Como dice Lowen con el miedo a “caer en las redes del amor”. El miedo a perder el control del propio cuerpo durante el orgasmo, impide en muchas ocasiones, su consecución. El miedo a perder el control sobre la eyaculación, hace perderlo en realidad. El excesivo control sobre la excitación hace que ésta no aparezca, produciéndose impotencias y frigideces. Por todo esto el trabajo con ejercicios para fomentar la capacidad de abandonarse es también nuclear para aumentar la capacidad de goce y desahogo sexual.

Anillos corporales

Hay muchas personas que tienen bloqueada su capacidad expresiva, estando imposibilitados para mostrar sentimientos y emociones, para llorar, para protestar, para enfadarse, para reírse abiertamente, etc. Los ejercicios bioenergéticos intentan que las personas se familiaricen con la expresión de sus sentimientos en un escenario controlado. En la cultura occidental está muy mal vista la expresión “excesiva” de las emociones, los sentimientos y los afectos. Esto genera muchos bloqueos e inhibiciones.

La bioenergética, al mismo tiempo que puede ayudar a desbloquear la capacidad expresiva, también ayuda a conseguir un control consciente de esta capacidad, no cohibiendo y limitando sino haciendo que la expresión sea apropiada, económica y efectiva. De esta forma la persona aprenderá a expresarse mejor, y no de una forma ineficaz e inesperada, como es el caso de la explosiones histéricas, que aunque son expresiones de sentimientos, van contra la intención consciente de la persona. Por eso también se trabaja la capacidad de autodominio, para responder adecuadamente a cada situación, evitando las reacciones demasiado lentas e inhibidas, y también las reacciones impulsivas y desproporcionadas. La bioenergética se concentra sobre tres campos principales de la autoexpresión: el movimiento, la voz y los ojos. Por eso una de las facetas que más se trabajan es el grito, para liberar un anillo de tensión que suele formarse en la unión de la cabeza y el cuello, que representa el área de transición del control voluntario al involuntario. Gritar, según la bioenergética produce un poderoso efecto catártico sobre la personalidad. El grito constituye una de las técnicas más usadas en bioenergética.

El grito quebranta momentáneamente la rigidez creada por la tensión muscular crónica. Además del anillo cervical, en sexualidad tiene importancia el anillo pélvico. Por eso los ejercicios de pelvis son importantes para liberar el flujo de la energía sexual. Trabajar los anillos de tensión, es fundamental en terapia sexual, sobre todo en el campo de las anorgasmias.

Si el trabajo en expresión corporal puede ser la base, el cimiento, para la construcción de una dinámica corporal de la sexualidad, y la relajación un instrumento de apoyo, podríamos decir que la bioenergética es la estructura íntima y profunda de esta dinámica corporal.

 

LA SENSIBILIZACIÓN CORPORAL

¿Cuáles son los distintos aspectos que se trabajan en la sensibilización corporal?

La caricia y el masaje sensitivo

La piel nos envuelve por completo como un manto. La piel de los humanos es la más sensible de todos los mamíferos. Y eso lo sabemos porque nuestra piel es la que más cantidad y variedad de corpúsculos sensitivos tiene. Sin embargo en nuestra cultura, esa tremenda sensibilidad se encuentra muy bloqueada, y no creemos que tengamos que insistir en las razones. Esos bloqueos han focalizado nuestra sexualidad en el área genital, en incluso en este área muchas personas también tienen problemas. Y las principales consecuencias son la insensibilidad y el rechazo.

La insensibilidad se traduce en la incapacidad para sentir sensaciones placenteras a través de la piel, y los rechazos a convertir estas sensaciones en desagradables. Esto ocurre por ejemplo con las cosquillas, que en la primera infancia son motivo de disfrute, y más tarde se convierten en una sensación desagradable e incapacitante, como le ocurre a muchas personas con sus pies. El masaje sensitivo tiene como objetivo principal, desbloquear todas estas zonas de piel para que vuelvan a recuperar su capacidad sensitiva y placentera.

La piel es el principal medio de comunicación en las relaciones afectivas y sexuales. Por eso es fundamental trabajar el masaje sensitivo en la práctica sexológica. Cuantas veces hemos fracasado en terapia sexual, cuando mandamos deberes para casa, basados en las clásicas técnicas de focalización sensorial. El repertorio de caricias se acaba pronto, debido a la incapacidad para sentir y para hacer sentir, y la focalización sensorial ha de tener previamente un aprendizaje y una capacitación para ella.

Los otros sentidos

La enorme preponderancia que con la evolución adquirió el sentido de la vista en el ser humano, en detrimento de otros sentidos como el olfato, nos convirtió en una especie muy influida por las señales visuales. Pero en nuestra cultura esto de ha acentuado, y es posible recuperar las capacidades auditivas, olfatorias y gustativas. Esto puede enriquecer nuestra sexualidad, aunque desde luego, el tacto es el sentido humano más desarrollado y también más bloqueado en nuestra cultura, y por eso es el que más se ha de trabajar en la práctica sexológica.

 

PLANIFICACIÓN PREVIA DEL TRABAJO CORPORAL

Para planificar trabajos en dinámica corporal hemos de tener en cuenta varios factores fundamentales:

1 – Objetivos que pretendemos conseguir: (terapéuticos, pedagógicos, formación profesional, crecimiento personal, etc.?

Es imprescindible tener una idea clara desde el principio de lo que pretendemos conseguir cuando nos planteamos un trabajo en dinámica  corporal, y también de las expectativas generales de las personas o grupo de personas con las que vamos a trabajar. Esto último no resulta completamente posible casi nunca, porque por ejemplo, puede ocurrir que en grupos que están claramente especificados como de crecimiento personal o como de formación, encontremos personas que lo que realmente necesitan o solapadamente buscan es una terapia. Esto al margen de que cualquier tipo de trabajo en dinámica corporal pueda resultar terapéutico para todos. No obstante sí que es preciso cierta delimitación, dependiendo de los objetivos, dejando estos claramente expresados, para evitar equívocos y falsas expectativas. Y sobre todo para programar debidamente los contenidos y la metodología del trabajo, que como se puede comprender será diferente según los objetivos.

2 – Personas: número y características (edad, sexo, nivel sociocultural, grado de implicación, etc.)

En primer lugar es importante tener en cuenta el número de personas con las que vamos a trabajar. En dinámica corporal trabajar en grupo es mucho mejor que trabajar en solitario, y el grupo ha de ser pequeño, de forma que 20 personas ya resultan una multitud. En segundo lugar hay que tener en cuenta la edad, el sexo, la formación y la procedencia sociocultural de los participantes. Los grupos demasiado intelectualizados, sobre todo en áreas próximas a la psicología y la medicina, suelen presentar mayores resistencias y dificultades. Algo parecido ocurre “los progres”, que presumiblemente deberían tener menos problemas. Por supuesto esto no es una regla, sino datos anecdóticos de nuestra experiencia personal.

3 – Modelos de acción (tiempo disponible, horarios, recursos, local, etc.)

Para estructurar una programación, hemos de valorar en primer lugar el tiempo disponible y los posibles horarios de trabajo. Hay que tener especial cuidado con las fragmentaciones excesivas del tiempo. Esto en dinámica corporal puede ser nefasto. También es importante valorar los recursos con los que contamos (temperatura, aislamiento, amplitud, etc.) del local disponible. Una vez valorados todos estos factores elaboramos una programación adecuada a los objetivos propuestos, a las personas con las que vamos a trabajar, y al tiempo y los recursos de los que disponemos. Pero creemos que también es necesario considerar otro importante factor: la propia disposición personal para dirigir un trabajo en dinámica corporal. La dinámica corporal no se puede enseñar con discursos o con la simple imposición de tareas.

La dinámica corporal requiere una participación activa del monitor, el cual ha de vivirla y hacerla vivir.

 

LA TERAPIA SEXUAL CORPORAL

La Terapia Sexual se encuentra en numerosísimas ocasiones con una tremenda dificultad. Los individuos que consultan con un problema sexual tienen importantes bloqueos y discapacidades corporales que le impiden poder seguir las tareas que muchas veces desde los modelos de terapia sexual convencional se les asignan. Esto hace fracasar muy frecuentemente estas terapias. Muchos problemas, como deseos sexuales inhibidos, anorgasmias, vaginismos, etc., se eternizan durante la terapia, por estos bloqueos y discapacidades corporales. Aprender a respirar, a mover el cuerpo, a manejar los ritmos corporales, a romper los clásicos anillos corporales, de la pelvis o del cuello, a abandonarse a las vibraciones, etc, facilitan tremendamente la terapia sexual.

Cuando tenemos un vaginismo, porque la mujer que lo padece no puede controlar sus músculos perivaginales, cuando nos encontramos con una anorgasmia porque existen importantes bloqueos a nivel del cuello o de la pelvis, que no dejan liberar la tensión sexual, cuando la forma de respirar impide más que facilita, etc., etc., trabajar la Dinámica Corporal suele ser mucho más eficiente que cualquier otro enfoque terapéutico.

Pero muchas veces los tiempos y las circunstancias en terapia se imponen y no es posible hacer una intervención global en estos aspectos. Por eso es importante estudiar las circunstancias y también el problema específico, para planificar la forma de terapia, y también para planificar la secuencia de las intervenciones y de los ejercicios, que resulten más adecuados para cada situación. Esto nos ayudará a ser más eficientes, y también a adaptarnos a las necesidades específicas de la persona que consulta.

¿Cómo abordar la terapia sexual corporal?

En pareja

La terapia sexual corporal la podemos abordar en pareja, y de hecho en la práctica de la clínica sexológica, es lo más frecuente. Los distintos pasos de la terapia han de ser aprendidos por ambos miembros de la pareja. El primer receptor de algunos de los ejercicios más comprometidos, como los que conciernen a la sensibilización corporal, ha de elegirse de forma que produzca menos problemas de rechazos o de transferencias, y por supuesto con un previo consentimiento informado.

En grupo

Es mucho más enriquecedor y más eficiente trabajar las terapia sexual corporal en grupo. Las interacciones personales de un grupo facilita las tareas y el aprendizaje suele ser más rápido. Por otro lado es mucho menos caro para todos en tiempo y en economía. El problema es que muchas personas y muchas parejas rechazan el trabajo en grupo, por diferentes motivos. No obstante si se tiene posibilidad es importante ofertar esta opción. El abordaje en grupo de la terapia sexual corporal tiene como principal dificultad, la formación de grupos relativamente homogéneos en diferentes aspectos, y las resistencias de muchas personas a trabajar con desconocidos sus problemas sexuales. Pero a cambio ofrece numerosas ventajas, entre las que destacan la economía del tiempo para el terapeuta y la economía para el bolsillo del cliente, y los beneficios de la interacción entre los miembros del grupo, en los que no creemos necesario insistir.

 Pautas de comienzo

Esquema corporal

Comenzar a trabajar la toma de conciencia del esquema corporal, es un comienzo suave, poco comprometedor y eficaz. Eficaz, porque para comenzar a trabajar en cualquier cosa, es importante conocerla lo mejor posible, y hay muchas personas que no conocen su cuerpo. En general puede ser un comienzo suave y coherente.

Relajación muscular

Continuar con la relajación muscular, contribuye por un lado a profundizar en la toma de conciencia del esquema corporal. Además, de que todos los demás pasos en la terapia se verán muy beneficiados, si la persona ha aprendido a relajarse.

Inicio a las técnicas respiratorias

Hemos visto la importancia que la respiración tiene en la dinámica corporal y en la sexualidad. Las técnicas respiratorias son casi un comodín a usar en muchos ejercicios de dinámica corporal. Y si decidimos iniciar una vía bioenergética, con estas técnicas estamos poniendo el principal peldaño para ello.

Inicio a la sensibilización corporal

Es más comprometida, pero muy eficaz y si se conduce bien puede animar, más que otras técnicas a continuar con os demás ejercicios.

Este sería el cuarto y fundamental pilar en las pautas de comienzo del trabajo de la dinámica corporal en terapia sexual. Por aquello de no comenzar la casa por el tejado, por su especial capacidad sensitiva, y por ser una zona muy especialmente maltratada en nuestra cultura, casi siempre es positivo comenzar la sensibilización corporal por los pies.

APLICACIONES ESPECÍFICAS DE LA DINÁMICA CORPORAL EN TERAPIA SEXUAL

Lógicamente, aunque las pautas de comienzo, pueden ser de aplicación general, cada problema tiene la necesidad posterior de profundizar en los aspectos de la dinámica corporal, que de forma más específica puedan resultar más beneficiosos y eficaces. Veamos algunos ejemplos:

Vaginismo

Esquema corporal 

La mayor parte de las mujeres con vaginismo tienen un grave problema de conocimiento de su esquema corporal, y especialmente de sus genitales, los cuales algunas ni siquiera los han visualizado. Por tanto es muy importante trabajar y profundizar en el esquema corporal en las mujeres con vaginismo.

Relajación muscular

El problema del vaginismo esta causado por una fuerte contracción involuntaria y a veces dolorosa de los músculos parivaginales, que impide la penetración.

Anorgasmia

Respiración

El orgasmo es fundamentalmente una descarga placentera de la energía sexual. Hemos visto la importancia que tiene la respiración en la carga y descarga de energía en el organismo. Además la respiración es fundamental para poder llevar a cabo con éxito otros ejercicios bioenergéticos, necesarios para tratar la anorgasmia.

Vibraciones

Aprender a dejar vibrar el cuerpo cuando está cargado de energía, deja casi despejado el camino a la consecución del orgasmo.

Anillos corporales

El flujo y la circulación libre de energía, se ve interceptado por los anillos de tensión, sobre todo el cervical y el pélvico, en el caso de la energía sexual. La tensión en estos anillos, es posiblemente la principal causa de anorgasmias.

Deseo sexual inhibido

Esquema corporal

La aceptación y el conocimiento del esquema corporal, facilita la capacidad para recibir y sentir, mejorando el DSI.

La mayor parte de las personas con deseo sexual inhibido, no secundario, cuando se les pregunta que recuerden en que partes del cuerpo han sido acariciadas durante su infancia dejan el blanco la respuesta. Es decir que no recuerdan haber sido acariciadas.  Trabajar el esquema corporal es importante, incidiendo sobre todo el la autoestima.

Masaje sensitivo y caricias

La recuperación del deseo sexual, sobre todo cuando el DSI es primario, es bastante complicada y laboriosa. Pero si comenzamos recuperando la sensibilidad de la piel, y el deseo de caricias, vamos a facilitar tremendamente la tarea.

Disfunción eréctil

Esquema corporal

La personas con disfunción eréctil, sin causa orgánica predominante, suelen tener muy focalizada su sexualidad en los genitales. Y el resto del cuerpo lo suelen tener sexualmente muy descuidado. Es por tanto importante la toma de conciencia del esquema corporal.

Relajación sugestiva

La base fundamental de la disfunción eréctil es la ansiedad de rendimiento. Aprender técnicas de relajación puede mejorar ostensiblemente la situación. Y llevar la mente fuera de la obsesión por rendir y conseguir también es importante. Por eso es preferible la relajación de tipo sugestivo.

Masaje sensitivo

La recuperación de la capacidad de percibir y disfrutar con toda la piel, relativiza la importancia de la erección y desfocaliza las sensaciones de los genitales.

Eyaculación precoz

Esquema corporal

El eyaculador precoz trata de evitar continuamente la eyaculación, huyendo mentalmente de ella. Lo que consigue es precisamente todo lo contrario, de lo que intenta, que es controlar la eyaculación. Esa huida mental constante del momento eyaculatorio, produce un total y absoluto desconocimiento de todo lo que rodea a ese momento. La toma de conciencia del esquema corporal será una importante ayuda. Es imposible controlar lo que no se conoce.

Relajación muscular

Uno de los problemas que contribuyen a precipitar la eyaculación de forma involuntaria, es la tensión que pone en marcha antes de tiempo el sistema simpático, y también la contracción de prácticamente todos los músculos del cuerpo, en un intento final por impedir la eyaculación, consiguiendo lo contrario.

Respiración

El eyaculador precoz, tiene un problema secundario de anorgasmia y de baja carga de energía sexual. Las técnicas respiratorias contribuyen a mejorar estos problemas. Y también a controlar la eyaculación.

 

LOS EJERCICIOS 

Por supuesto que para poder trabajar cada uno de los aspectos de la dinámica corporal hay ejercicios estructurados y específicos para cada uno de los áreas que se abordan. No es el objeto de estos breves apuntes sobre la importancia de la dinámica corporal como un instrumento valioso en el asesoramiento y la terapia sexual. A partir de este sucinto esquema, que pretende solamente centrar los diferentes aspectos que se pueden trabajar y las diferentes aplicaciones en algunos problemas que se presentan frecuentemente en la práctica  sexológica.

Para adquirir los conocimientos necesarios sobre estos ejercicios hay que acudir no solamente a la bibliografía sugerida, sino a seminarios o talleres donde aprenderlos y practicarlos.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1 – Los lugares del cuerpo. José Guimón. Paidos. (1999)

 

2 – El cuerpo humano. Teoría actual. Pedro Laín Entralgo. Espasa-Calpe. (1989)

 

3 – La expresión corporal. Henri Bossu y Claude Chalaguier. Martinez-Roca. (1986)

 

4 – Dinámica corporal. Susana Kesselman. Editorial Fundamentos. (1985)

 

5 – Lecciones del cuerpo. Roger Gentis. Gedisa. (1981)

 

6 – Sentir el cuerpo. Margit Haxthausen y Rhea Leman. Urano.(1989)

 

7 – Bioenergética. Alexander Lowen. Diana. (1977)

 

8 – La espiritualidad del cuerpo. Alexander Lowen. Piados. (1993)

 

9 – El sentido del tacto. Ashley Montagu. Aguilar. (1981)

 

10 – El placer del tacto. Russ A. Rueger. Edaf. (1989)

 

11 – El arte del masaje. Integral. (1989)

 

12 – Vivir en armonía. Howard Reid. Plaza y Janés. (1989)

 

13 – El cuerpo sensual. Lucy Lidell. Integral. (1987)

 

14 - La comunicación no verbal. Flora Davis. Alianza Editorial. (1982)

 

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